lunes, 16 de mayo de 2011

Music Relax: Mitologia Celta

Dioses de los celtas (01/03)

domingo, 15 de mayo de 2011

COLÓN, EL IMPOSTOR

ESTA ES UNA NOVELA QUE ME ENCARGO LA EDITORIAL TEMAS DE HOY

A PESAR DE QUE EL ENCARGO FUE CONDICIONADO A UNA URGENCIA DEMASIADO APREMIANTE (3 MESES), CUANDO LA PUBLICARON NO LA PROMOCIONARON -SEGÚN SE COMPROMETIERON EN CONTRATO- NI VIGILARON SU UBICACIÓN EN LIBRERÍAS, PUES SIENDO NOVELA Y FICCIÓN LA COLOCARON EN "HISTORIA".




Contra viento y marea, a fuerza de tesón y empeño, y con la firme convicción que asiste a los elegidos, Cristóbal Colón consiguió emprender y coronar con éxito uno de los proyectos más ambiciosos de la Historia de la Humanidad: El descubrimiento del Nuevo Mundo a través de las mares océanas.

La epopeya colombina y su protagonista han sido objeto de innumerables estudios, análisis y recreaciones sin que, todavía hoy, los historiadores y expertos en la materia hayan logrado un acuerdo sobre la sucesión de los hechos ni la personalidad del Almirante.

Viajero infatigable también, Luis Melero ha buceado en estas páginas entre la realidad y la leyenda del Colón histórico y mítico a un tiempo para, con gran pulso narrativo, sumergirnos en los entresijos de la época y acercarnos al personaje en su rutina diaria, sus obsesiones y sus relaciones con los reyes, la Iglesia y la sociedad del momento.

“Si misteriosa fue su vida antes de 1492, se llevó el secreto a una aún más recóndita tumba oculta… El cuerpo de quien quiso ser un mito, y consiguió serlo, ha alcanzado el destino supremo de los héroes mitológicos: que podamos sentir la tentación de dudar que haya existido en realidad la persona, aunque no dudemos de la existencia incuestionable del personaje”.

miércoles, 11 de mayo de 2011

JUDIO Y ANDALUZ

Un judío está bebiendo en un bar de Almería. Recibe una llamada en su móvil. Descuelga, sonríe de oreja a oreja y ordena una ronda de bebidas para todo el mundo en el bar porque, anuncia, su mujer ha tenido un bebé de.... 11 kilos!

Nadie puede creer que un recién nacido pueda pesar 11 kilos pero el tipo se encoge de hombros.

Es la media en Andalucía, tíos. Como he dicho, mi niño es un típico bebé andaluz de la colectividad.


Las felicitaciones le llueven de todos los que están cerca y se oyeron muchas exclamaciones de ¡¡GUAU !! Una mujer incluso se desmaya debido a dolores empáticos.


Dos semanas más tarde el tipo vuelve al bar. El camarero dice:

-Usted es el padre del niño que pesa 11 kilos al nacer, ¿no? Todo el mundo ha estado haciendo apuestas sobre cuán grande sería en dos semanas. Le íbamos a llamar... así que, ¿cuanto pesa ahora?'.

El orgulloso padre respondeocho kilos.

El camarero está confuso y preocupado.

-¿Qué ha sucedido? El bebé ya pesaba 11 kilos el día que nació.
El padre se toma pausadamente un sorbo, se seca los labios en la manga, se inclina hacia el camarero y orgullosamente le dice..


-Lo hemo' circuncidao.

martes, 10 de mayo de 2011

EL MUSEO DE ARTES POPULARES DE MÁLAGA Y LOS JÓVENES PARADOS

Como la Puerta de Alcalá… ¡Ahí está, viendo pasar el tiempo!...
El Museo de Artes Populares de Málaga (Pasillo de Santa Isabel, 10) nos dice mucho de nuestro pasado, más de lo que enseña la universidad.
Empezando por el “Archivo Díaz de Escovar”, que está en la parte más alta de este insólito edificio multisecular, donde hubo un mítico mesón frecuentado por artistas y escritores extranjeros; archivo atendido por una de esas bibliotecarias con alma de investigadora científica.
Este archivo guarda datos insólitos sobre los patronos de Málaga, San Ciriaco y Santa Paula, descripciones de las invasiones y plagas que hemos sufrido durante los últimos siglos, reseñas comerciales y literarias sobre la importancia mundial del vino málaga, chismes jugosos acerca las familias “aristocráticas” del XIX, y uno de los casos más sangrantes: Documentos que prueban la antigüedad secular de la preocupación de los malagueños por el vergonzante torrente Guadalmedina, incluyendo cartas a los reyes de las diferentes épocas.
Hay herramientas e instrumentos de trabajo que a los jóvenes de ahora deben de parecerles antediluvianos.
Hay historias de las que no tratan los libros ni las lecciones, como la de la malagueña convertida en maharaní de Khapurtala, la bailaora Anita Delgado.
Conserva el museo pruebas de industrias alimentarias nuestras, desaparecidas y olvidadas para nuestra desgracia y vergüenza. Aparte de las minas de plata y otros metales, Málaga nació principalmente por los búzanos (materia prima de la púrpura) y las salazones. Fuimos uno de los Principales emporios romanos para la fabricación del garum, según prueba la arqueología, ya que se encuentran pilas de piedra para el garum por doquier, como en el subsuelo de algunos museos. Ahora, es muy difícil que una taberna o bar ofrezca búzanos de tapa y ya nadie sala pescado, ni siquiera boquerones, las anchoas que hace sólo cuarenta o cincuenta años eran el medio de vida de muchas familias malagueñas
Y hay en el Museo de Artes Populares sobre todo, y como es lógico, artesanía. Lo más llamativo son los “barros” malagueños. Figuras de unos cuarenta centímetros de alto, modeladas en barro y esmaltadas, de tan buena calidad artística como las napolitanas antiguas; una artesanía (verdadero arte de escultura) que no puede comprenderse que haya desaparecido.
Un recorrido atento y con los ojos bien abiertos, podría sugerirles a nuestros jóvenes parados cosas que hacer, talleres que montar, pequeñas industrias artesanales que recuperar. Iniciativas. Desarrollo personal. Iniciativas. Acción. Iniciativas mucho menos arriesgadas que quedarse quietos, de brazos cruzados, cultivando la desesperanza

sábado, 7 de mayo de 2011

estelas en la mar

Imposible es navegar unas pocas brazas por el Mediterráneo sin sentir un soplo cómplice de Poseidón ni escuchar, a lo lejos, un coro de sirenas sugeridoras de gozos que en ningún otro sitio podrían ser mayores. Un coro en el que se confundirían las melenas doradas de las tarascas de Ulises con la de Daril Hanna perseguida por Tom Hank.
Del mar central del mundo antiguo heredamos los malagueños los fundamentos de nuestra cultura y nuestro sentido de la convivencia, pues de tierra adentro sólo recibimos sinsabores y atracos a mano armada, principalmente durante los últimos años. Para nosotros, cualquier singladura transmediterránea es como ir de cabotaje, de hito en hito, por la Historia universal, soñando que uno se topará con la impronta de los dioses y semidioses más trascendentales que han vivido por los siglos de los siglos.
Pero el personaje que yo conocí viajando de Valencia a Mallorca sólo era trascendental en la sala de máquinas. Un marinero de ésos con voz ronca de aguardiente como el de la copla “Tatuaje”, pero ni alto ni rubio como la cerveza, sino moreno y un puntito chulapón. Llevaba la camisa desabrochada sobre el bosque oscuro del pecho, donde fulgía como un sol crepuscular un medallón de la Virgen del Carmen. Dicharachero, aunque en su expresión había marejadilla.
Es delicioso recibir en la cara la brisa salobre en la cubierta de un barco que navega de noche, pero como seis horas de travesía dan para un atracón de brisa si uno es insomne, dan también para entablar conversación. El marinero de voz tronante que había salido a fumar un cigarrillo, me confió que tenía que hacerle un favor a su hermano, a quien su mujer lo había abandonado y ahora bailaba por peteneras en un local de Palma. Se disponía a cantarle las cuarenta esa misma madrugada.
Le aconsejé según el refrán marinero que “a las mujeres, como al viento, con mucho tiento”. Me respondió que sí, pero que “agua coge con red quien cree la palabra de una mujer”. Argüí que los marineros, con una mujer en cada puerto, poco respeto demuestran por ellas. Y él, ya hecho un brazo de mar, casi gritó que cada palo aguante su vela.
Me dejó solo con mi ensoñación bajo el relente de cubierta y traspuso una puerta con aires de reina ofendida, como si yo hubiera violado a su cuñada.
Ignoro si abroncó a la infiel, pero sé que, al volver a su trabajo a la tarde siguiente, dejó sobre la cubierta del ferry la estela ozonizada de quien vive entre dos dimensiones.
Aunque sea de este mundo, el reino de Poseidón es otro mundo. Allí, el sistema métrico decimal no cuenta y todo, hasta las pasiones, tiene otra clase de medidas. Tal vez desmesuradas, pero tatúan el alma de manera imborrable.
Esta realidad inalterable no la en tienden los que nacieron en los páramos, dehesas y sembrados del Guadalquivir, que por mucho que lo pretendan no se puede comparar con nuestro Alborán, luz, vida e ímpetu tatuados en los genes de los malagueños, genes que no comparten nuestros hostiles vecinos.

lunes, 2 de mayo de 2011

MÁLAGA NO ES LA ANDALUCÍA SEVILLANA

Por mucho que el ayuntamiento se empeñe, por muchos esfuerzos y dineros que dedique a la idea, la Capitalidad Cultural Europea pasará como el rayo del sol por el cristal, sin tocarnos. El jefe del gobierno y el ministro de asuntos exteriores ya se pronunciaron por Córdoba. Y si alguien cree que la gobernación de la Andalucía sevillana es autónoma de veras y va a colaborar, o tenga otras ilusiones relacionadas con el progreso de Málaga, comprobará que son vanas. Imaginen ustedes que Málaga, ya que la Junta no le consiente construir un puerto deportivo en el Arraijanal, decidiera celebrar ahí una gran exposición universal. ¿Creen ustedes que la Junta nos lo permitiría? Imaginen ustedes que Málaga quisiera celebrar unos campeonatos mundiales de atletismo o unas Olimpiadas. ¿Creen ustedes que la Junta nos lo permitiría? Imaginen ustedes que Málaga se propusiera convertirse de verdad en la base de los deportes acuáticos, vela, cruceros y demás de esta parte del Mediterráneo que se llama Alborán. ¿Creen ustedes que la Junta lo permitiría? Por razones de su propia capacidad de ser y sentir, Málaga no debió sumarse nunca al proyecto sevillano de 1978, porque ello ha supuesto el abandono de toda ambición y el sometimiento al narcisismo excluyente y salvaje de los sevillanos. Y no debimos rendirnos a las ambiciones sevillanas solamente por nuestras propias capacidades, personalidad y entendimientos, sino por los todos los de la vertiente Sur Penibética, A la hora de redactar el aberrante e innecesario nuevo estatuto andaluz, se pensó en definir la región como las tierras que baña el Guadalquivir. Lo que excluye a Málaga, evidentemente y nunca debemos olvidarlo. Si usted es curioso y observa las capitales andaluzas que rodean a Málaga, verá que no hay gran parecido. Ciudades morunas e intrincadas donde la grandilocuencia verborreica y la retórica sustituyen frecuentemente a la razón.
En comparación con ellas, Málaga es más bizantina, tanto por fisonomía como por carácter. Los parecidos con Málaga hay que buscarlos en otra parte, en el Sureste. Almería, Alicante y, sobre todo, Murcia. No hay en España provincia y ciudad más parecida a Málaga que Murcia. En un paseo lleno de jacarandas, usted sentirá que está en Málaga estando en Murcia. En una juerga flamenca, le pasará igual: los palos flamencos de Murcia son iguales que los malagueños y, como estos, muy distintos de los gaditanos. En una placita recoleta con un ficus extremadamente corpulento, usted creerá que está en la Puerta de Buenaventura o en un sitio similar, estando en Murcia. ¿En qué ha beneficiado a Málaga el insoportable dominio sevillano?
EL SOJUZGAMIENTO SEVILLANO ANULA TODA POSIBILIDAD PARA LOS MALAGUEÑOS.